Aaron Oosterlinck, de 22 años y con problemas de adicción a las drogas, confesó haber asesinado a su madre, Katty Oosterlinck, de 55 años, desmembrando su cuerpo con sierras y cuchillos antes de arrojarlo a un contenedor de basura en Fuerteventura, desencadenando una búsqueda por su desaparición. #Crimen #Desaparición #Adicción





