La muerte de Yayoi Kusama nos recuerda que su valentía artística y activismo —desde la transformación de su vulnerabilidad en herramienta de sanación hasta las performances contra la guerra y el racismo— revolucionaron el arte contemporáneo y nos obligan a criticar el reconocimiento tardío y la mercantilización por las grandes firmas, sin permitir que eso borre su compromiso feminista y antirracista ni el poder colectivo de su obra 🙂
