A MIS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS DEL PACTO HISTÓRICO Me llama la atención, el esfuerzo concertado de los centros de opinión y propaganda mediática por convencer al espectro progresista, de que está dividido, debilitado y prácticamente liquidado. Que lo ocurrido en los últimos cuatro años fue una cadena de desgracias y desaciertos Y, al mismo tiempo, el intento por convencer a la opinión de que, en menos de un mes, estamos ante un conjunto de “milagros”: se ha superado el déficit fiscal, se acabó la crisis del sistema de salud, y ha sido atendido eficazmente el desastre del terremoto del 10 de agosto. Ni lo uno ni lo otro es cierto. El gobierno de De La Espriella ha puesto en marcha políticas irresponsables, que tendrán un efecto muy negativo para la sociedad colombiana. Su único objetivo es lograr el beneficio y enriquecimiento de un estrecho círculo de clanes políticos y socios. Endeudar el país a niveles no vistos, anular nuestra soberanía y postrarnos ante EEUU e Israel; extraer petróleo sin importar la destrucción natural, y acabar con los derechos sociales de la población. La “patria milagro” es en realidad la “patria calamidad”. A pesar de las persecuciones, de toda la propaganda sucia practicada con granjas de bots en redes sociales, de nuestros propios errores y contradicciones, somos la única fuerza que tiene la capacidad de derrotar este proyecto fascista, autoritario y mezquino, Nuestra mayor preocupación debe ser la gente, las comunidades, el pueblo colombiano, sus dificultades, sus luchas, sus sueños. Invito cordialmente a todas las personas que ejercen liderazgo en nuestra colectividad a asumir con responsabilidad, grandeza política y ética, y total entrega esa labor que es hoy indispensable para el bienestar de la nación. No permitamos que las ambiciones personales, los intereses particulares y egoístas, nos desvíen de la ruta esencial de la transformación social, que con éxito adelantamos en los últimos cuatro años. Somos un movimiento político y social que tiene profundas raíces en la historia de nuestro país. Somos la principal corriente política; una corriente multitudinaria, que tiene la fuerza, la autoridad moral y el liderazgo intelectual, necesarios para conducir al pueblo colombiano por el camino de la transformación social. La mejor demostración de ello es, precisamente, esa campaña frenética que adelantan nuestros adversarios. Cuando en política algo es irrelevante y caduco, no se dedican esfuerzos ingentes para controvertirlo. Y nuestros contradictores y sus aparatos de desinformación no pueden ocultar que detrás de sus mensajes obsesivos está la enorme intranquilidad por nuestra fuerza. No lo duden. #PactoHistórico #Colombia #TransformaciónSocial












