Quizá no tengamos que verlo todo tan negro. Porque la ultraderecha da miedo cuando crece, pero espanta cuando gobierna. En Suecia, después de cuatro años condicionando al Gobierno, la ultraderecha pierde apoyo por primera vez y el bloque de izquierdas volverá a gobernar. En EEUU, las encuestas para las midterms colocan a los demócratas unos 6 puntos por delante de los republicanos y con opciones de arrebatarle la Cámara a Trump. En Italia, Meloni sigue primera, sí. Pero después de cuatro años en el poder, el 59% de los italianos valora negativamente a su Gobierno. ¿Significa que la ultraderecha retrocede en todas partes? Ni mucho menos. En Francia encabeza las encuestas para 2027. Y en Alemania, AfD ronda el 28% y aparece ya como primera fuerza en varias encuestas. Y esto es lo interesante. Porque cada vez se ve más claro que una cosa es votar a la ultraderecha como protesta y otra convivir con ella cuando gobierna. Y es que cuando la ultraderecha toca poder, a veces los primeros que acaban espantados son sus propios votantes. #Ultraderecha #Política #Elecciones