En una pared de La Guaira alguien escribió "De este lado hay vida”… Lo escribió junto a los escombros de lo que fue su casa. No sé su nombre, pero le digo a él y a cada venezolano que hoy duerme al lado de lo poco que le quedó, cuidando sus cositas porque nadie más le protege; a cada familia que ha tenido que desenterrar a los suyos con sus propias manos; a cada ciudadano que se pregunta si hace mal diciendo la verdad de lo que vive: no están haciendo nada mal. Decir la verdad es amar a Venezuela, decir la verdad es lo correcto, decir la verdad nos hará libres. Y no, nadie merece ser abandonado de esta manera. Nadie. Sé que están agotados. Sé que sienten que se terminan los días en los que todo el mundo mira hacia Venezuela, y que ahora viene lo más duro: el silencio, el polvo, la espera. Y sé que muchos temen que también nosotros los abandonemos, que el país olvide cuando se apaguen las cámaras. Quiero que sepan esto: no los abandonaremos nunca. Jamás. Todas las fibras de mi alma han querido estar físicamente con ustedes desde el primer minuto, abrazarlos, llorar juntos, orar juntos, unir nuestras manos y buscar entre los escombros juntos. Me han puesto obstáculos. Pero hay algo que no pueden impedir: que esté con ustedes. Porque yo estoy del mismo lado de esa frase en la pared. Del lado donde hay vida. Millones de venezolanos, adentro y afuera, quisiéramos hoy estar en Vargas, en Falcón, en Caracas, en Aragua, en Yaracuy, en Carabobo… en cada zona golpeada, ayudando. Esa es Venezuela: la que se organiza, se cuida, se acompaña. A esa Venezuela le pido que convierta el dolor y la rabia en cuidado: cuidemos a los que quedaron sin nada, cuidémonos entre nosotros, no dejemos a nadie solo. Voy a volver. No como un evento, sino como una promesa que se cumple paso a paso, porque mi lugar está allá, con ustedes. Y cuando nos encontremos, vamos a levantar este país desde el mismo lado en el que siempre hemos estado. Del lado donde hay vida. #Venezuela #Esperanza #Solidaridad


