Señor de la Vida, Tú nos diste el don del agua, fuente de fecundidad, frescura y esperanza. Ella calma la sed, fecunda la tierra y limpia las heridas. Vemos con dolor a tantos hermanos y hermanas que no tienen agua limpia, que caminan kilómetros para encontrarla, que enferman por su escasez. Te pedimos perdón por haberla convertido en mercancía, olvidando que es un regalo universal, un derecho sin fronteras, destinado a todos tus hijos. #OremosJuntos en https://t.co/S4gfQmg36g #Agua #DerechosHumanos #Esperanza