—Señora presidenta, dígame que sí me va a acompletar pa'l Interné... Ya ve que soy un pobre hombre solo, soy independiente y llevo casi 8 años haciéndoles propaganda y de la buena. Yo ya tampoco me pertenezco, le pertenezco al movimiento y al pueblo. No se ría de mí señora presidenta y respóndame, por favor. ¡Soy premio nacional del periodismo domesticado! Soy un periodista serio y comprometido con lo que ustedes me digan que es la verdad. Cuando no se tiene dignidad ni tantito amor propio, ocurren escenas lamentables como esta. Así van a terminar todos los que eligieron estar del dizque lado correcto de la historia y hacer una crónica veraz del chisguete de transformación coludido con el CO. La risa de la presidenta, es la risa de todos los que no somos mascotas descerebradas del bienestar cada vez que los propagandistas se exhiben como lo que realmente son. #Periodismo #Dignidad #Veracidad