Le importamos menos que nada El eclipse de sol, espectáculo prodigioso del universo que llamó nuestra atención, concluyó en unos breves minutos. Sin embargo, el eclipse moral de la política española sigue y amenaza con consolidarse. No supieron adelantarse a la invasión poco amigable de 70.000 marroquíes. El presidente pasó por el photocall ceutí, mostró su mejor perfil, disculpó a Marruecos y se fue de vacaciones a Lanzarote. Los ministros con carteras directamente involucradas han iniciado una gira diaria por Ceuta mientras en la ciudad siguen 10.000 marroquíes para confirmar que la pesadilla fue realidad. Mientras los ministros se fotografían y salen corriendo, Ceuta se consume entre el miedo y la inseguridad. Las playas parecen asentamientos chabolistas, mientras algunas viejas enfermedades contagiosas aparecen y la sanidad de la ciudad no da abasto. Lo peor no es que esto esté sucediendo. Lo peor es que no se ve el final de la crisis y la amenaza de cronificación es muy real, convirtiendo a Ceuta en zona franca de lo que no quiere Europa. Pero en España ni una invasión interrumpe las vacaciones agostinas. No se ha reunido el Gobierno, no se ha reunido la Diputación Permanente del Congreso, ningún organismo de seguridad. No se ha creado un mando único en Ceuta y Marruecos, que nos ha tomado la medida, riéndose desde su superioridad en el concierto internacional con amigos sólidos y socios estables. Mientras, España no pinta nada... Pocas veces hemos estado más aislados. Los amigos no se fían. Los socios, dudan. Los conmilitones pierden las elecciones o han ido a parar a la cárcel en Hispanoamérica. Insisto: lo peor es la falta de empatía, la soberbia, el desdén de Sánchez con los ceutíes y con los españoles. Le importamos lo que le importa todo lo que no es personal: NADA. #España #Ceuta #Política



