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#Fundamentalismo

A Maria Cristina tomou um desmentido da própria emissora sobre algo que ela NÃO DISSE. Agora, a Daniela Lima vem com uma apuração no mesmo sentido: há uma preocupação crescente na Igreja Católica com o risco de um estado fundamentalista evangélico. Os sinais são claros. https://t.co/xR1wq5t4tF #MariaCristina #IgrejaCatólica #Fundamentalismo

Luís Reis Aug 18

O Dr. Israel Shahak disse: «Os nazis fizeram-me ter medo de ser judeu, e os israelitas fazem-me ter vergonha de ser judeu.» Esta citação, que se tornou viral, pertence ao Dr. Israel Shahak, uma figura notável da história contemporânea. Em criança, Shahak sobreviveu ao confinamento nazi no Gueto de Varsóvia e no campo de concentração de Bergen-Belsen, antes de se mudar para a Palestina sob Mandato Britânico em 1945. Mais tarde, serviu nas Forças de Defesa de Israel (IDF) e tornou-se um conceituado professor de Química Orgânica na Universidade Hebraica de Jerusalém. No entanto, é sobretudo recordado pelos seus vinte anos como presidente da Liga Israelita para os Direitos Humanos e Civis, onde se tornou um acérrimo crítico das políticas do Estado e do fundamentalismo religioso.

Gustavo Petro Aug 13

Nuestra función fue pagarles las deudas a Duque y Restrepo que le dejaron al país y al mismo tiempo finananciar el programa del gobierno por el que el pueblo votó. Las deudas de Duque y Restrepo consisten en una que venía de Santos y es mantener una inversión en base al endeudamiento y que tiene como funfamento el precio internacional del petróleo que es muy variable y depende de las guerras, es una decisión profundamente equivocada. Hacer depender deuda solo del petroleo y permitir que se vayan al extranjero los fondos pensionales de los trabajadores sin consultarles, y después que los presidentes y ministros de hacienda y miembros de la junta directiva del Banco de la República están es al servicio de los ricos y no de la nación toda. Ya pagamos las deudas se Duque y Retrepo. El gobierno puede reprogramar su nuevo endeudamiento y decidir si para capital fijo de la nueva economía descarbonizada o se devuelve al petróleo sin futuro y sacrifica el agua. ¿Cómo es que en las cuentas de patrimonio no esta el valor del agua? Entre menos reservas de petróleo tenemos más agua tenemos en reserva, las cuentas hay que hacerlas bien hechas. Así que no trasladamos al nuevo gobierno ilegitimo más deudas. La deuda interna en pesos que es la que crece depende de la tasa de interés del banco de la república y baja de inmediato y reactiva aun más la economía que el Banco de la República no pudo detener porque olvidó en su fundamentalismo ideológico anacrónico que el salario vital es un reactivador económico que durará solo este año. Le heredamos al próximo gobierno un reactivador económico, el verá si lo destruye. Le propuse a Uribe que el acuerdo político nacional debe pasar por bajar la tasa real de interés de la economía que la junta del Banco de la República controla y por no bajarla estabilidad del salario real de la colombianidad trabajadora. Estas son las bases de un acuerdo nacional que debe expresarse en un gobierno diferente y legítimo que defienda la independencia y soberanía nacional. El actual déficit fiscal se arrastra desde el año 2012 y se produce por usar el petroleo como base del endeudamiento y se agrava con el gobierno de Duque por subsidiar alos ricos en la época del covid de manera inconstitucional. En mi gobierno logré estabilizar el endeudamiento y pude bajarlo hasta eliminarlo si el congreso y la corte Constitucional hubieran aceptado el nuevo financiamiento sobre la base del impuesto a los más ricos, es decir de devolver lo que el pueblo les entregó #DeudaPública #EconomíaColombiana #SoberaníaNacional

Vengo de la posesión de Keiko Fujimori. Cuatro veces fue candidata y nunca renunció. Su perseverancia me recordó que las convicciones se defienden hasta el final. 💪🏼🔥 La pureza ideológica no es fundamentalismo ni fanatismo: es sentido común. Los países salen adelante generando riqueza, no con un Estado intervencionista que pretende pensar por los ciudadanos. 🗽🇨🇴 #GenteDeBien Síguenos en @FESLibertad #PerspectivasPolíticas #Libertad #Convicciones

Nil Moretto Jul 2

Homens, é importante que vocês falem sobre isso. A rejeição ao sonho de retrocesso da extrema direita, aliada ao fundamentalismo religioso, precisa ser inquestionável. #DireitosHumanos #Liberdade #Resistência

Gustavo Petro Jun 29

las instituciones, los medios y los individuos a adaptarse por adelantado a lo que creen que querrá el nuevo poder, sin que nadie se lo pida. Esa adaptación silenciosa —los medios que suavizan la crítica, los políticos que ya se alinean, los académicos que prefieren el silencio prudente— es la que convierte una amenaza en una realidad. Los autócratas no conquistan las instituciones: las instituciones se entregan. Snyder también distingue entre la política de la inevitabilidad —la ilusión liberal de que la democracia avanza sola hacia adelante— y la política de la eternidad: el mito del pasado glorioso, el pueblo homogéneo y amenazado, el enemigo interno que lo explica todo. Cuando la primera promesa se rompe —y el liberalismo la rompió— el espacio es ocupado automáticamente por la segunda. De la Espriella opera exactamente en ese registro: no ofrece un programa, ofrece un mito. Y su advertencia más célebre merece repetirse en cada aula universitaria: como dice Snayder, la posverdad es el prefascismo. Quien controla el lenguaje, controla la realidad. Quien controla la realidad no necesita suprimir las elecciones: le basta con vaciarlas de contenido. Ese es exactamente el patrón que Levitsky y Ziblatt documentaron en Cómo mueren las democracias: estos líderes no llegan con tanques sino con urnas, y desde adentro colonizan las instituciones que los trajeron al poder. No destruyen la democracia de un golpe: la erosionan gradualmente. Cooptan las cortes, capturan la fiscalía, asfixian a la prensa independiente. De la Espriella tiene abiertas demandas contra más de veinte periodistas. Convierte la polarización en estrategia, no en consecuencia. La forma sobrevive: el contenido muere. Pero como toda franquicia exitosa, esta responde a una necesidad real. El liberalismo hizo promesas que no cumplió —lo advirtió Bobbio hace cuarenta años. Prometió igualdad y entregó desigualdad creciente. Prometió deliberación y produjo captura corporativa del Estado. Prometió ciudadanos activos y cosechó apatía y clientelismo. En ese vacío secular y acumulado crecen los De la Espriella del mundo. No son la enfermedad: son la fiebre que indica que el cuerpo ya estaba enfermo. El neoliberalismo agravó todo eso: la deriva desde el liberalismo político hacia el fundamentalismo de mercado destruyó los lazos de solidaridad que hacen posible la vida democrática. Colombia tiene además su propio antecedente. En 2009, el presidente Uribe proclamó, frente al entonces príncipe Felipe de Borbón, que “el estado de opinión es la fase superior del estado de derecho”—la voluntad popular directa por encima de la norma escrita, de los jueces, de los contrapesos institucionales. Las cortes lo detuvieron entonces. Pero el virus quedó en el ambiente. De la Espriella es su variante más evolucionada: ya no necesita teorizar el principio, le basta con practicarlo. Los drones, la pólvora, el show en tarima son el estado de opinión hecho espectáculo. Y detrás del espectáculo, el mismo proyecto: un hombre, una voluntad, un pueblo homogéneo y mítico que lo respalda. Un candidato que declaró que “la ética no tiene nada que ver con el derecho”, que defendió al testaferro de Maduro, que amenaza a quienes lo cuestionan, que importó su programa de Buenos Aires y Madrid, no representa una alternativa al sistema que falló. Representa su versión más cínica: el mismo poder concentrado, pero sin la hipocresía de fingir que le importa el bien común. El populismo de derechas acierta en el diagnóstico —las élites fallaron, el sistema está roto— y pudre la cura. Pretende curar la enfermedad matando al paciente. Bukele no resolvió la desigualdad estructural de El Salvador: concentró el poder y dejó al país más vulnerable. Milei prometió destruir el Estado que fallaba y está destruyendo también el Estado que protegía a los más débiles. Orbán llevaba quince años gobernando y Hungría es más desigual y menos libre que cuando llegó. En todos los casos, el diagnóstico era parcialmente correcto. #Democracia #Populismo #Posverdad