Cómo dije, en medio de las lentejuelas del nuevo gobierno no votado por la mayoría del pueblo, la ley dice cuál es la sede del Congreso, y es en una sesión del Congreso donde el nuevo presidente debe posesionarse, tal como lo hice yo y todos los demás. Que Abelardo no me de la mano, es más o menos, un halago, pero obedezco las leyes de la constitución de 1991. Los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure,y por tanto hasta ese momento soy el comandante supremo de las fuerzas militares, ningún oficial da el saludo militar a un civil sino cuando éste sea su comandante supremo. Luego en servicio de mis facultades constitucionales y legales, ordeno que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia. La transmisión del mando al nuevo presidente, es bajo las leyes de la República y la constitución, y esas normas establecen que el presidente se posesiona ante el Congreso en sesión plena. La ley dice cuál es la sede del Congreso de la República, dónde deben debatirse las leyes del pueblo y no de las mafias o de los extranjeros, en los cuarteles no se hacen leyes, se hacen acciones de seguridad de defensa del pueblo y su vida. La soberanía nacional ha sido quebrantada por extranjeros que usurparon el derecho del pueblo a elegir libremente. Bolívar vuelve a morir. Pero mientras sea presidente defiendo las leyes y la constitución de un pueblo soberano. La espada de combate de Bolívar, retorna a su casa donde la sacamos, allí donde vivió con Manuela Saenz, que dejaron morir de lepra por el olvido colombiano. Se incorporan los retratos del presidente negro Carlos Nieto y del presidente indígena, general supremo del ejército libertador, en 1854, libertadores ambos de esclavos, al pasillo de los retratos de los presidentes. #Colombia #Constitución #Soberanía
